El Comité de Dirección de la Estrategia de Especialización Inteligente de Navarra aprueba el documento de recomendaciones al Plan Reactivar Navarra-Nafarroa Suspertu 2020-2023

12 Ekaina 2020

Apuesta por impulsar una estrategia de reactivación digital sostenible innovadora y de fortalecimiento de la industria local en línea con la estrategia europea

El Comité de Dirección de la Estrategia de Especialización Inteligente de Navarra (S3Navarra) ha aprobado un documento con 15 aportaciones y medidas para el Plan Reactivar Navarra 2020-2023/Nafarroa Suspertu, que lidera el Gobierno de Navarra, de cara a plantear la estrategia de reactivación de la economía y sociedad de Navarra tras la pandemia de la COVID-19.

El documento plantea tanto medidas a corto plazo, para afrontar los problemas inmediatos más acuciantes generados por la pandemia, como una mirada a medio plazo 2020–2023, que posibilite una salida de la crisis en clave de especialización inteligente del territorio; es decir, que sepa vincular las capacidades industriales y tecnológicas de Navarra con los cambios que se están produciendo en los mercados y las exigencias de Europa.

Presidido por el consejero Manu Ayerdi, y con la participación también del consejero Juan Cruz Cigudosa, de representantes de las universidades, centros tecnológicos, organizaciones empresariales, sindicales y de diversas empresas de referencia, el comité debatió la concreción en 15 retos, adaptando los retos preexistentes de la Estrategia de Especialización Inteligente, de forma que se modifica el foco de trabajo en varios de los retos para cubrir los aspectos más inmediatos de la crisis (como el turismo “seguro y digital”, o la alimentación saludable “y de cercanía”), pero también se priorizan otros retos antes no incluidos en la S3 como uno específico de Comercio (“innovación en el comercio local”), y otros dos destinados a sostener e impulsar el tejido empresarial de la región. Uno de ellos “apoyo al tejido empresarial”, propone facilitar el apoyo financiero y la continuidad de las empresas en crisis, evitando la destrucción de tejido; el segundo, “fortalecimiento y arraigo industrial” plantea combinar medidas financieras y de política industrial para fomentar el crecimiento de la industria, el análisis de la sostenibilidad de las cadenas de valor (tanto por motivos ambientales como sociales) y la internacionalización de suministros estratégicos (como algunos sanitarios). En este marco, se destaca la importancia de la gestión del talento, así como del modelo de empresa, y en este contexto, de las relaciones laborales, y por lo tanto, de los agentes empresariales y sociales.

El comité subrayó la importancia de responder a las grandes transiciones que se están produciendo: la transición digital, la energética y climática, así como la innovadora y de refuerzo industrial, por ser fuentes claras de empleo sostenible y de calidad. Igualmente se ha destacado que el hecho de que las prioridades de la S3 de Navarra, en gran medida, sean coherentes con las grandes líneas y programas financieros de futuro en la UE (digitalización, Green Deal) es una oportunidad para nuestra comunidad.

En coherencia con la combinación de retos que recoge el documento, en el comité se destacó la trascendencia de destinar al corto plazo un volumen importante de recursos, pero sin perder de vista elementos y proyectos estratégicos clave como la I+D+i en la senda establecida por la Ley de Ciencia y Tecnología, el fortalecimiento empresarial y la internacionalización con una mirada a medio-largo plazo. En este contexto, se constató la relevancia de priorizar adecuadamente las líneas de trabajo.

Proceso de elaboración y aprobación del documento

La propuesta planteada recoge el proceso de trabajo realizado durante el mes de mayo por los departamentos de Desarrollo Económico y Empresarial y de Universidad, Innovación y Transformación Digital, con multitud de agentes empresariales tanto sectoriales como transversales, para tener un diagnóstico concreto y propuesta de las medidas a adoptar.

El comité de dirección de la S3 analizó el documento en una reunión, mantenida esta semana, bajo la presidencia del consejero de Desarrollo Económico y Empresarial, Manu Ayerdi, y con la participación también del consejero de Universidad, Innovación y Transformación Digital, Juan Cruz Cigudosa. En la misma intervinieron también representantes de las universidades, centros tecnológicos, organizaciones empresariales, sindicales y de diversas empresas de referencia.

El comité subrayó la importancia de responder a las grandes transiciones que se están produciendo: la transición digital, la energética y climática, así como la innovadora y de refuerzo industrial, por ser fuentes claras de empleo sostenible y de calidad. Igualmente, se destacó que el hecho de que las prioridades de la S3 de Navarra sean, en gran medida, coherentes con las grandes líneas y programas financieros de futuro en la UE (digitalización, “Green Deal”) es una oportunidad para nuestra comunidad.

En lo que se refiere a la financiación, destacó la necesidad de destinar a corto plazo un volumen importante de recursos, pero sin perder de vista la importancia de elementos y proyectos estratégicos, a medio, largo plazo, como la I+D+i en la senda establecida por la Ley de Ciencia y Tecnología, el fortalecimiento empresarial y la internacionalización.

Cinco tendencias para una reconstrucción “inteligente”

El documento planteado al Plan Reactivar Navarra señala cinco tendencias de crecimiento que deben aprovecharse como oportunidad para la reformulación de una salida “inteligente” de la crisis, tanto para las empresas como para el territorio. Son las siguientes:  

1. Aceleración de la digitalización de la economía y de la sociedad

El masivo experimento “en tiempo real” del teletrabajo, comercio electrónico, digitalización de las relaciones y experiencias de consumo, etc. puede tener un impacto más rápido de lo esperado en los modos de producción y de provisión de bienes y servicios, “con el riesgo de pérdida de competitividad de las empresas que no se digitalicen al ritmo adecuado para alcanzar a esta nueva demanda”, según se indica en el documento.

2. Ralentización de la globalización

Esta tendencia era preexistente a la pandemia, y ahora se ha visto corroborada por la ruptura de las cadenas de valor en los suministros sanitarios al inicio de la crisis y la reflexión sobre la dependencia en estos productos críticos. Por tanto, surge la pregunta sobre el correcto equilibrio entre economía local-global, para la sostenibilidad de las cadenas de valor, en términos ambientales, pero también sociales y de seguridad de suministro.

3. Aceleración de la transición energética y de la lucha contra el cambio climático, como reto socioambiental de futuro más relevante

Este concepto, si bien puede quedar relegado en una primera etapa de recuperación y prioridad, por la seguridad, será posiblemente el tema de fondo de las inversiones europeas en la recuperación (el denominado“Green Deal”), según el documento. En este sentido,  muchas empresas sostienen que será un vector de mejora de su oferta.

4. Impulso de la economía del conocimiento y de la innovación abierta

Las experiencias de innovación colaborativa en torno a las necesidades sanitarias frente a la COVID-19: vacuna, respiradores, elementos de protección, así como la movilización ciudadana en torno a un reto común, han impulsando la economía del conocimiento y de la innovación. En esta línea, los retos S3 se alinean con el programa Horizonte Europa 2021-27 para trabajar en torno a elementos innovadores que den respuesta a los grandes retos socioambientales y a la conjunción y coordinación  de  las capacidades de distintas regiones (ecosistemas de innovación).

5. Priorización de la economía “fundamental”

Alimentación, sanidad, energía, seguridad, cuidados, vivienda o educación se han mostrado como elementos imprescindibles y esenciales durante la pandemia. Igualmente, en esta crisis ha adquirido  relevancia el impacto social en los distintos “grupos de interés” afectados (trabajadores, clientes, consumidores, entorno local, medio ambiente…). La crisis ha generado reflexiones sobre la economía y el consumo locales, la atención a los cambios demográficos, y la necesidad de un fortalecimiento de los servicios e industrias sanitarios (stocks de seguridad, impulso de la teleasistencia, prevención y bienestar, y la medicina personalizada…).

Colaboración público-privada

Otro de los aspectos destacados en el documento aprobado por el Comité de Dirección de la S3, de cara a la reactivación, es la importancia de la colaboración público-privada.

Navarra ha generado dos espacios principales de trabajo colaborativo en los que viene trabajando desde hace 4-5 años:

  • Los equipos de los retos S3, como espacios de trabajo entre los departamentos del Gobierno y los distintos sectores empresariales, entidades de conocimiento y representantes sociales  (la denominada “cuádruple hélice”)   que permiten adaptar las políticas de desarrollo a las necesidades de la sociedad y las empresas.
  • Los clústeres empresariales, como espacios para la innovación de los sectores estratégicos industriales, enfocados a temáticas como la movilidad innovadora, la alimentación saludable, las energías renovables, la medicina avanzada, el turismo o la industria audiovisual, complementados con plataformas transversales como el clúster TIC o el de Impresión Funcional para definir estrategias y lanzar proyectos de I+D+i.

En ese sentido, el comité considera que cualquier salida adecuada de la crisis pasa por la colaboración de los agentes de la “cuádruple hélice” para generar proyectos viables de crecimiento sostenible y empleo de calidad, que es el objetivo último para el territorio.

Además, recuerda que la S3 está alineada con las grandes transiciones socioambientales que impulsan los fondos europeos, lo que puede facilitar la financiación de proyectos singulares de colaboración público-privada.

 

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