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Nuevas tecnologías para tratar los residuos del sector agrícola y ganadero
Ecoenergía Sistemas Alternativos es una firma que nace por la preocupación de un grupo de empresarios del sector agroganadero, componentes de Ecoenergía Integral, ante la problemática de los residuos que generan sus actividades. Cuenta con el apoyo de la Sociedad de Desarrollo de Navarra (Sodena). La producción de purines de cerdo en España asciende a 40 millones de toneladas cada año. Aunque la mayor parte se usa como abono, hay un excedente de diez millones de toneladas. Este residuo presenta un riesgo para la protección del medio natural, pues ya existen zonas vulnerables por la contaminación por nitratos. Por otra parte, la industria agroalimentaria destaca por su gran consumo de agua y la generación de 135.000 toneladas de residuos anuales sólo en la ribera del Ebro. Estos datos, que proceden de dos actividades diferentes, los aporta Joaquín Ozcoidi, director general de Ecoenergía. A esta empresa le interesan esas cifras, ya que se dedica “al campo de la investigación, desarrollo e innovación de las nuevas tecnologías para el tratamiento y valoración de subproductos orgánicos de origen tanto agrícola como ganadero”. Los residuos más comunes dentro de la ganadería son los excrementos, mientras que en la industria agroalimentaria son los restos de alimentos, como productos dañados, peladuras, pepitas o excedentes. “El purín de los cerdos se transforma en abono y agua destilada. En cambio, los residuos que proceden de la industria agroalimentaria se pueden destinar a comida para animales tras un proceso controlado”, explica Joaquín Ozcoidi. Además, a través de plantas de tratamiento se puede lograr energía térmica y electricidad. Esta organización “busca favorecer el desarrollo y el uso de nuevas tecnologías de acuerdo a los criterios de la Ley de Prevención y Control Integrado de la Contaminación”, dice. En su filosofía de trabajo, Ecoenergía aboga por la colaboración con las empresas para valorar y eliminar los residuos mediante las tecnologías más adecuadas a cada tipo de desperdicio. “No se trata de vender sólo una idea, sino de solucionar un problema entre las dos partes”, insiste. De esta manera, la organización divide su actividad en cuatro áreas: el tratamiento de purines de cerdo, los residuos de otro origen animal (como gallinácea o vacuno), los desperdicios procedentes de la industria agroalimentaria y la producción de biogás mediante la digestión anaerobia. Esta última actividad consiste en el aprovechamiento de la capacidad que tienen ciertos residuos de producir biogás, principalmente el metano, al tratarse en condiciones controladas de temperatura, presión y ausencia de oxígeno. Además, esta empresa destaca por poseer una patente con la cual separa el residuo en dos fracciones: seco y agua destilada. “Se trata de un procedimiento para el tratamiento de los desperdicios orgánicos líquidos mediante bidestilación, con un procedimiento intermedio de ácido sulfúrico”, especifica este profesional. Actualmente, Joaquín Ozcoidi y Juan Manuel Loriguillo, licenciado en Físicas, están involucrados en proyectos de distintas comunidades autónomas, como Navarra, Extremadura, La Rioja o Galicia, entre otras. Agua depurada para los tomates Una de sus iniciativas es la plante de tratamiento de purines de Artajona, que comenzó a funcionar a finales de 2004. “Se depuran 100.000 toneladas de residuos anuales en una granja, es decir, doce metros cúbicos a la hora”. El agua destilada que se genera en Artajona se utiliza para regar un invernadero de una hectárea de tomates. Esta planta se ha convertido en un referente para enseñar la tecnología que ofrecen a sus clientes. “Los purines de cerdo poseen una alta concentración de amoníaco, especialmente perjudicial para las plantas. Por ello, existen ya terrenos saturados por la contaminación por nitratos en distintas regiones de España, sobre todo cerca de parques, reservas, curso de ríos…”, explica. Además de la planta de Artajona, Ecoenergía está inmersa en otras iniciativas, como la eliminación de residuo de gallina en una granja de un millón de aves en Extremadura, con una inversión de 18 millones de euros. O una planta deshidratadora de restos de conservas en la ribera navarra del Ebro para el tratamiento de 135.000 toneladas anuales, valorada en 20 millones de euros. Y en la Rioja, donde se está diseñado una planta recuperadora de agua de proceso y tratamiento de lodos de depuradora, con un desembolso de 10,5 millones de euros. Ecoenergía siempre persigue contribuir al desarrollo sostenible de la zona donde actúa con la implantación de tecnologías emergentes. “Los residuos dejan de ser un problema para convertirse en subproductos que cubren otras necesidades”, concluye Joaquín Ozcoidi. |